Evolución de los Accidentes de Trabajo- Primer cuatrimeste 2016

A pesar de la mayor concienciación que existe sobre la prevención de accidentes laborales, la cifra de accidentes de trabajo con baja sigue aumentando. En concreto, durante el periodo enero-abril 2016 los accidentes de trabajo aumentaron un 9% con respecto al año anterior.







De ellos, el 86% ocurrieron durante la jornada laboral  que han aumentado un 9,2% con respecto al mismo periodo del año anterior y el 14% restante in itinere, con un aumento del 7,9%.

Estas cifras se refieren a accidentes laborales con baja.

Con respecto los accidentes sin baja notificados también aumentaron un 5,8%. Teniendo en cuenta que muchos accidentes sin baja no se notifican, es más que probable que la cifra real sea considerablemente superior.

Afortunadamente no todo son datos negativos:

. Los accidentes mortales en términos generales han disminuido un 2,53% respecto al año anterior. No obstante cabe destacar que esta cifra computa accidentes mortales en jornada laboral + in itinere. Si tenemos en cuenta exclusivamente los accidentes in itinere vemos que éstos han aumentado un 25% respecto al mismo periodo del año anterior. 

El un 68,9% de los accidentes laborales con baja afectaron a varones, frente al 31,1% de mujeres.

Respecto al mismo periodo de año anterior en ambos sexos se ha dado un aumento de un 9,3% en varones y del 8,8% en mujeres.


Con respecto a los índices de incidencia según sección de actividad:

Industrias Extractivas, Suministros de aguas/saneamiento y Construcción continúan siendo los tres sectores que lideran el ranking de accidentes laborales con baja.





La mayoría de estos accidentes hubiesen sido fácilmente evitables simplemente con una correcta y exhaustiva implementación de un Plan de Prevención de Riesgos Laborales, de ahí la importancia de concienciar a empresarios y trabajadores de que el conocimiento de estos riesgos, el saber prevenirlos y cómo actuar en todo momento puede salvar muchas vidas al año y evitar que estas cifras sigan la tendencia creciente que presentan en los últimos años a pesar de los esfuerzos en materia de concienciación de Prevención de Riesgos Laborales.

Los accidentes laborales entre sanitarios han aumentado más de un 20% en los últimos cinco años.

Según datos del Ministerio de Empleo, los accidentes laborales entre empleados que se dedican a actividades sanitarias han aumentado un 23% en los últimos cinco años.


De este modo, los datos han seguido una tendencia ascendente desde el 2011, año en el que se registraron 24.080 accidentes laborales frente a los 29.623 registrados a finales del 2015.


Para este año la tendencia no parece que vaya a cambiar. Durante los cuatro primeros meses del año se han registrado 176 accidentes más que durante el mismo periodo del año anterior.

Por otro lado la gravedad de las bajas registradas también ha ido en aumento y las bajas registradas por accidentes laborales graves han aumentado un 7%.

No todo son malas noticias. Los accidentes mortales se han reducido en más de un 50% y los accidentes laborales sufridos por profesionales sanitarios "in itinere" durante desplazamientos (por ejemplo para las atenciones domiciliarias), han pasado de un 33,4% del total de los accidentes  a un  32% del total en 2015.

En términos generales, del total de accidentes laborales registrados en España, el 6,5% corresponde a empleados en actividades sanitarias. La mayoría de accidentes laborales que sucedieron en centros sanitarios (clínicas, centros de salud o residencias de mayores) tienen su origen en dislocaciones, esguinces y torceduras, así como heridas leves o conmociones cerebrales. 

Geseme y la UE Cornellà han alcanzado un acuerdo de colaboración en el área de reconocimientos médicos deportivos.

Geseme y  la UE Cornellà han alcanzado un acuerdo de colaboración en el área de reconocimientos médicos deportivos. De este modo, Geseme se convierte en proveedor de salud oficial del club mediante la realización de reconocimientos médicos deportivos a toda la plantilla.

El deporte es una herramienta clave para fortalecer la cultura de la salud. Por ello, los reconocimientos médicos que llevamos a cabo van más allá del mero trámite administrativo algo que nos caracteriza y diferencia en el sector.

Por tal motivo, la U.E. Cornellá, ampliamente concienciada de la importancia de la salud deportiva, ha confiado en nosotros este servicio destinado no sólo a velar por la salud de los miembros del club sino a contribuir a un mejor rendimiento de los deportistas, trabajar en la preparación de la pretemporada y prevenir de lesiones entre otros ejemplos.

En todos los casos, los reconocimientos médicos incluyen pruebas de esfuerzo (maximales y submaximales), electrocardiograma, espirometría, entre otras pruebas que, además de ofrecer una clara valoración específica del estado cardiológico, del estado físico y de salud de cada deportista cubren las necesidades de cualquier edad y nivel de exigencia deportivo.

Asma ocupacional: ¿Qué es y cómo prevenirlo?

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Para algunas personas el problema de las alergias es un tema muy incómodo sin embargo habitualmente basta con tomar algunas medidas y "apartarse" de aquello que causa la reacción alérgica. 

En el caso de trabajadores alérgicos esta opción no existe y el asma se convierte en un problema serio al que enfrentarse a diario. Es lo que se conoce como asma ocupacional.


De este modo, el asma laboral u ocupacional se define como un cuadro de obstrucción bronquial reversible al flujo aéreo asociado a una hiperreactividad bronquial, provocado por la exposición a  sustancias presentes en el lugar de trabajo (polvo, gases, vapores,humos, etc..).

Para detectar si realmente estamos ante un problema de asma ocupacional hay que tener en cuenta los siguientes criterios diagnósticos

— Ausencia de enfermedad respiratoria previa.
— Comienzo de los síntomas tras una exposición única accidental.
— El agente causante es un gas, humo o vapor en altas concentraciones,con propiedades irritantes.
— Los síntomas comienzan durante las 24 horas siguientes a la exposición y persisten un mínimo de 3 meses.
— Presencia de síntomas de broncoespasmo: tos, disnea y sibilancias
— Posible obstrucción bronquial en las pruebas funcionales respiratorias.
— Prueba de provocación bronquial con metacolina positiva.
— Ausencia de otras enfermedades pulmonares.

Actualmente, se estima que entre un 2 y un 15% de la población española presenta asma ocupacional.  

Los efectos a largo plazo de una exposición continuada a sustancias que provocan alergia puede desencadenar cambios irreversibles en la estructura de las vías respiratorias, con lesiones crónicas y en casos extremos puede evolucionar hacia la insuficiencia respiratoria crónica.

Para evitar estas situaciones el mejor remedio contra el asma ocupacional es la prevención, es decir, evitar o reducir el contacto con el alérgeno, incluso antes de que aparezcan los primeros síntomas .

Para ello será necesario evaluar los factores de riesgo que pueden ser:

1).- Factores de riesgo ambientales: 

Deben evaluarse  las concentraciones de sustancias irritantes para las vías respiratorias y comprobar que las medidas de ventilación y aireación sean insuficientes para la cantidad de agentes en el ambiente.  También debe valorarse el tiempo de exposición con el fin de desarrollar  mecanismos inmunitarios en los trabajadores.

2.-Factores de riesgo de susceptibilidad individual

A título individual debe valorarse la asociación entre la exposición a determinados agentes y aparición del síndrome.  Asimismo, los antecedentes personales del empleado (hábito de fumar, inhalación de drogas, infecciones respiratorias de repetición, reflujo gastroesofágico y asma bronquial previo pueden facilitar el desarrollo de asma laboral por lo que deberán considerarse a la hora de prevenir y evitar el desarrollo de la enfermedad.

3.-Valores límite ambientales (vla) e índices biológicos de exposición (beis)

Los Valores Límite Ambientales tienen  un valor limitado (valor de recomendación técnica sin carácter legal)  como parámetro de referencia para las enfermedades respiratorias de causa alérgica, ya que valores muy inferiores a los establecidos  pueden sensibilizar y desencadenar síntomas asmáticos en el sujeto sensibilizado. Estos valores hacen referencia a la presencia de sustancias como Aminoetanol, Aluminio,Cereales en polvo, Cobalto elemental, Cromo, etc...

Tras el análisis de todos estos factores  y en base a un sistema de puntuación deben establecerse diferentes niveles de riesgo que determinarán cada cuándo es necesario llevar a cabo un examen clínico para evitar y prevenir el desarrollo de asma ocupacional.




A partir de aquí, si se detectan signos o síntomas de alarma de padecer asma bronquial ocupacional, se debe realizar un estudio exhaustivo de higiene industrial, para reducir al máximo los límites de exposición al agente sospechoso o confirmado por el estudio pertinente.

Prevención de Riesgos Laborales: Tecnoestrés ¿Qué es y cómo prevenirlo?

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El tecnoestrés es un trastorno que ha ido en aumento en los últimos años como consecuencia del uso de dispositivos móviles de distinta índole.


El trastorno viene motivado por la necesidad de estar "permanentemente conectado" acompañado de una sensación de ansiedad, estrés, nerviosismo y frustración que puede tener consecuencias negativas para nuestra salud.



El tecnoestrés  también puede venir  causado por tener que  enfrentarse a un desarrollo acelerado de la tecnología.  Muchas personas sienten ansiedad  ya que deben  aprender continuamente cómo manejar las nuevas tecnologías. 

Se estima que actualmente 1 de cada 3 españoles padece tecnoestrés, un tipo de estrés provocado por la exposición continuada al uso de nuevas tecnologías de información y comunicación.

Mirar continuamente el móvil, encender el ordenador en casa o la tablet después de haber estado todo el día trabajando en el ordenador, reducir las relaciones sociales por utilizar la mayor parte del tiempo algún dispositivo tecnológico, etc...son algunas de la señales de alerta de este trastorno.


Existen diferentes tipos específicos de tecnoestrés, tales como la tecnoansiedad, tecnofatiga y tecnoadicción.

  • La tecnoansiedad es el tipo de tecnoestrés más conocido, en donde la persona experimenta altos niveles de activación fisiológica no placentera y siente tensión y malestar por el uso presente o futuro de algún tipo de TIC.


  • La tecnofatiga se caracteriza por una sensación de cansancio y agotamiento mental y cognitivo debido al uso de tecnologías y a una sobrecarga de información que resulta difícil de estructurar y asimilar por el usuario lo que provoca cansancio mental.


  • La tecnoadicción es el tecnoestrés específico debido a la incontrolable compulsión a utilizar las tecnologías de la información en todo momento, a cualquier hora y en cualquier lugar lo que acaba provocando una dependencia de la tecnología. 


Los síntomas que se manifiestan en cualquiera de los casos son de tipo psicológico: inquietud, irritabilidad, asilamiento, fatiga, ansiedad y cambios en el carácter son las principales consecuencias de este trastorno que acaba afectando al individuo hasta el punto de propiciar conflictos con los compañeros de trabajo, jefes e inclusive con la familia.


¿Cómo prevenirlo?

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El Autocontrol es la clave. 

Ser conscientes del problema y autocontrolarse a la hora de utilizar las TIC es la clave para evitar que el trastorno vaya a más. Para ello bastará con instaurar algunas normas como por ejemplo:

  • Destinar un tiempo máximo para navegar en la red, marcando un horario de "conexión y de desconexión".
  • Establecer una hora para apagar el móvil.
  • Planificar horarios de consulta para el e-mail, whats app, etc..  y contestar los mensajes según la prioridad e importancia. 
  • Tomarse unas horas a la semana en donde se desconecte completamente de la tecnología. 
  • Fomentar las relaciones sociales: Substituir el uso de la tecnología (enviar un mail,whatsapp, etc...) y optar por llamar o quedar con esa persona cuando sea posible.


Día Mundial de la Seguridad en el Trabajo

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El pasado 28 de Abril se celebró el Día Mundial de la Salud y Seguridad Laboral, este año centrado en el estrés laboral y sus consecuencias.


De este modo y bajo el lema "el estrés laboral, un reto colectivo"  esta edición se se ha centrado en concienciar sobre la gestión del estrés y sobre la necesidad de que las empresas cuenten con un plan de gestión frente a esta situación.

Y es que según expertos, el estrés laboral se ha convertido en un problema global que afecta a prácticamente todo tipo de trabajos y profesiones y que se da en todos los países.

Según la Organización Internacional del Trabajo, la identificación de aquellos riesgos psicosociales que pueden acarrear situaciones de estrés, es clave para frenar el crecimiento de esta sintomatología que trae consigo diferentes riesgos para la salud.

Los riesgos psicosociales que propician una situación de estrés son múltiples y variados y pueden ser tanto factores laborales como personales. (ver más en este artículo)

Asimismo conocer  los síntomas de la enfermedad (cansancio, fatiga mental, desmotivación por el trabajo, problemas de concentración, irritarse fácilmente, ansiedad... ) es fundamental para poner solución a tiempo.

Problemas de actitud, trastornos emocionales, cambios neurohormonales, etc. son algunas de las principales consecuencias del estrés.

Además, el estrés no sólo afectará a la salud del empleado sino que en ocasiones puede ser "contagioso" y contaminar un ambiente de trabajo hasta el punto de crear entornos laborales en los que el estrés y el trabajar en tensión se convierte en una situación ordinaria.

Contar con empleados estresados afecta tarde o temprano a la productividad de la empresa. De ahí la importancia de implementar medidas preventivas destinadas a minimizar este tipo de situaciones.

Algunas de las principales medidas son:

Comprobar que la carga de trabajo para cada empleado es correcta evitando sobrecargar determinados puestos de trabajo.

Promover el apoyo social y el trabajo en equipo

Evitar el aislamiento de trabajadores 

Motivar y promover el rendimiento de la eficiencia en el trabajo reconociendo el trabajo realizado

Velar por un trato justo a los empleados

Evitar conflictos éticos relacionados con la calidad del trabajo estableciendo objetivos claros y compartiendo las formas y maneras de trabajar.

Promover la formación y el conocimiento de técnicas como el coaching que permitan un mejor control de los factores de riesgo.